Una decena de familiares de detenidos por motivos políticos comenzó este sábado una huelga de hambre frente a la sede policial conocida como Zona 7, en la capital venezolana. La medida de presión busca acelerar el proceso de liberaciones prometido por el Ejecutivo tras el reciente aplazamiento de la discusión sobre una ley de amnistía en el Parlamento. El grupo, compuesto principalmente por mujeres, exige respuestas concretas ante la demora en las excarcelaciones masivas anunciadas a principios de año.
Durante la madrugada previa al inicio de la protesta, las autoridades hicieron efectiva la liberación de 17 personas que se encontraban recluidas en dicho recinto. No obstante, las manifestantes consideran que el flujo de liberaciones es insuficiente y exigen que se cumpla el compromiso de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, de otorgar la libertad a todos los procesados en el marco de los acuerdos alcanzados bajo presión diplomática internacional.
Entre las huelguistas se encuentran madres y parientes de ciudadanos arrestados a finales de 2025 bajo cargos de terrorismo y asociación para delinquir. Las familias, que mantienen un campamento en las afueras de los calabozos desde hace más de un mes, denuncian que la incertidumbre procesal y el retraso legislativo prolongan el sufrimiento de los detenidos. La protesta se mantiene de forma indefinida a la espera de un pronunciamiento oficial de las autoridades judiciales.
Este movimiento de presión civil ocurre en un momento de alta tensión política, donde la aprobación de la amnistía se perfila como un paso crítico para la estabilización institucional. Mientras tanto, las organizaciones de derechos humanos continúan monitoreando el estado de salud de las huelguistas y el estatus legal de cientos de personas que aún permanecen privadas de libertad por razones políticas en distintos centros de detención del país. (NP-Gemini-DW-AFP-EFE)





