La encargada de negocios de los Estados Unidos en Venezuela, Laura Dogu, encabezó este sábado el izamiento de la bandera estadounidense en la embajada de Caracas, marcando el fin de un periodo de siete años sin presencia diplomática directa. El acto simbólico ocurrió exactamente en la misma fecha y hora en que el pabellón fue arriado por última vez en 2019, oficializando lo que Dogu calificó como una “nueva era” para los vínculos bilaterales entre ambas naciones.
Este restablecimiento diplomático se produce tras el drástico cambio en el escenario político venezolano iniciado el pasado 3 de enero, tras la captura de Nicolás Maduro por fuerzas militares estadounidenses para enfrentar juicios por narcotráfico en dicho país. Tras estos sucesos, la administración interina encabezada por Delcy Rodríguez inició un proceso de acercamiento con el gobierno de Donald Trump, logrando acuerdos para retomar la comercialización de crudo y la flexibilización de las sanciones económicas.
Desde el 5 de marzo, el Departamento de Estado ya había adelantado la reanudación de funciones consulares y diplomáticas con el objetivo de fomentar la estabilidad y la recuperación económica del país sudamericano. El organismo estadounidense subrayó que este proceso por etapas busca crear las condiciones necesarias para una reconciliación política y el avance hacia una transición institucional definitiva en territorio venezolano.
Las relaciones entre Washington y Caracas permanecían fracturadas desde marzo de 2019, cuando el personal diplomático fue retirado debido a las tensiones por el reconocimiento de Juan Guaidó y las denuncias de fraude en los comicios de 2018. Durante este intervalo de siete años, todos los asuntos bilaterales se gestionaron a través de una unidad especial ubicada en la embajada de Estados Unidos en Bogotá, Colombia, labor que ahora retorna a la capital venezolana. (NP-Gemini-La Tercera-Agencias)




