El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró en una entrevista con Axios que su administración exigirá participar directamente en la elección del sucesor del fallecido ayatolá Alí Jamenei. El mandatario comparó esta pretensión con su rol en la transición política de Venezuela tras la caída de Nicolás Maduro, subrayando que Washington no aceptará la designación de Mojtaba Jamenei, hijo del anterior líder supremo, a quien calificó como un “peso ligero” e “inaceptable” para los intereses estadounidenses.
Trump enfatizó que la presencia de Estados Unidos en el nombramiento es fundamental para garantizar que el nuevo dirigente traiga “armonía y paz” a la región. Asimismo, lanzó una advertencia estratégica al señalar que, de no concretarse un cambio de régimen efectivo en Irán, existe un riesgo real de que ambas naciones se encuentren nuevamente en guerra dentro de un plazo de cinco años. La declaración marca un endurecimiento en la política exterior de la Casa Blanca, buscando replicar el modelo de influencia aplicado recientemente con la presidenta encargada Delcy Rodríguez.
RETRASO EN LA SUCESIÓN TRAS BOMBARDEOS
La cúpula política y religiosa de Irán ha enfrentado serias dificultades para formalizar el relevo de mando, luego de que ataques aéreos de Israel impactaran el edificio del Consejo de Clérigos. Aunque inicialmente las autoridades islámicas prometieron elegir un sucesor “cuanto antes” para mantener el esfuerzo bélico en Medio Oriente, la inestabilidad institucional ha forzado una transición provisoria bajo el mando del ayatolá Alireza Arafi, quien ejerce el liderazgo de forma transitoria.
TENSIÓN DIPLOMÁTICA Y ESCENARIO BÉLICO
El rechazo explícito de Trump a la línea sucesoria familiar de los Jamenei profundiza la crisis diplomática en un momento en que Irán intenta reorganizar su estructura de poder tras la muerte de su líder de 86 años. Mientras Teherán busca figuras que den continuidad a su política de confrontación, la presión de Estados Unidos apunta a desarticular la influencia del clero conservador. La comunidad internacional observa con cautela este movimiento, que sitúa la soberanía iraní en el centro de una disputa directa con la potencia norteamericana.
TRUMP OFRECE COBERTURA AÉREA A MINORÍA KURDA PARA IMPULSAR SUBLEVACIÓN CONTRA IRÁN
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha intensificado la presión sobre Teherán al ofrecer “amplia cobertura aérea” y apoyo logístico a los líderes kurdos en caso de una insurrección interna contra el régimen iraní. Según informes de The Washington Post, el mandatario estadounidense ha mantenido contactos directos con altos mandos kurdos en Irán e Irak, perfilando a esta minoría como un aliado estratégico fundamental. Esta maniobra diplomática y militar ocurre mientras la Casa Blanca evalúa, en paralelo, la posibilidad de desplegar tropas terrestres en territorio persa para forzar un cambio de régimen.
En las conversaciones, Trump habría instado a las facciones kurdas de Irak a facilitar el paso y brindar soporte a los grupos opositores iraníes, planteando un ultimátum político: elegir bando entre la coalición liderada por Estados Unidos e Israel o mantenerse alineados con Irán. Aunque la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, confirmó los diálogos sobre las bases en el norte de Irak, desmintió oficialmente que se esté armando a estas fuerzas con el fin de provocar un levantamiento popular, calificando dichas versiones como falsas.
TENSIÓN EN LA REGIÓN DEL KURDISTÁN IRAQUÍ
La estrategia de Washington pone en riesgo la frágil estabilidad que los kurdos iraquíes han mantenido con Teherán durante años. Líderes regionales como Masoud Barzani, del Partido Democrático del Kurdistán, han señalado que el éxito de cualquier movimiento dependerá más del apoyo interno que de la fuerza de las milicias armadas. No obstante, el involucramiento de Estados Unidos amenaza con romper los acuerdos tácitos de no agresión que han permitido a los grupos opositores iraníes refugiarse en suelo iraquí sin lanzar ataques directos.
RESPUESTA MILITAR DE TEHERÁN
Ante los reportes de coordinación entre Washington y los grupos kurdos, las Fuerzas Armadas de Irán confirmaron este jueves el lanzamiento de tres misiles contra cuarteles de la oposición en territorio del Kurdistán iraquí. El ataque, ejecutado por el comando central Jatam al Anbiya, marca una nueva expansión del conflicto que ya cumple seis días de hostilidades abiertas. Con una población de hasta 35 millones de personas repartida en cuatro países, la situación de los kurdos —el pueblo más grande del mundo sin Estado propio— se sitúa nuevamente en el epicentro de la geopolítica de Medio Oriente.(NP-Gemini-Bio Bio-Agencias)




