Un complejo escenario judicial y diplomático se activó este miércoles en Buenos Aires luego de que efectivos de la policía trasandina no lograran localizar a Galvarino Apablaza en su residencia, tras una orden de detención emanada por la jueza federal María Servini de Cubría. El operativo, confirmado por la Cancillería chilena, busca dar con el paradero del exlíder del Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR) para avanzar en su proceso de extradición a Chile, donde es procesado como autor intelectual del asesinato del senador Jaime Guzmán.
El procedimiento ocurre en un momento de máxima relevancia política, dado que el gobierno de Javier Milei retiró recientemente la calidad de refugiado político a Apablaza, decisión que su defensa intenta impugnar ante la Cámara Contenciosa Administrativa. El abogado del exfrentista, Rodolfo Yanzon, calificó la orden de captura como un “regalo” para la administración de José Antonio Kast, asegurando que la medida vulnera la Convención de Refugiados.
Ante la noticia de la posible fuga, el Palacio de La Moneda activó una serie de reuniones de emergencia:
- Cita Presidencial: El canciller Francisco Pérez Mackenna se trasladó de urgencia a la casa de gobierno para reunirse con el Presidente Kast, a solo cinco días de la visita oficial del mandatario chileno a la Casa Rosada.
- Postura de Justicia: El ministro Fernando Rabat señaló inicialmente no contar con antecedentes oficiales durante la tarde, mientras se coordinaban los flujos de información con las autoridades judiciales argentinas.
- Exigencia de la UDI: El presidente del partido, diputado Guillermo Ramírez, calificó el hecho como una “fuga evidente” y solicitó formalmente al gobierno argentino el cierre de fronteras y la priorización absoluta del caso para lograr la captura y posterior extradición.
La aceleración de los trámites judiciales en Argentina coincide con la estrecha sintonía política entre las administraciones de Kast y Milei. Para el oficialismo chileno, la captura de Apablaza representaría un hito de justicia histórica, especialmente al conmemorarse este 1 de abril los 35 años del crimen del fundador de la UDI. Sin embargo, la actual incertidumbre sobre el paradero del procesado añade un elemento de tensión a la gira presidencial que comienza este domingo en Buenos Aires.




