En un fallo de 8 votos contra 1, la Corte Suprema de Estados Unidos revocó una ley del estado de Colorado que prohibía a profesionales de la salud mental aplicar terapias de conversión en menores de edad. El máximo tribunal dio la razón a una consejera cristiana que impugnó la normativa, estableciendo que la restricción estatal vulneraba el derecho constitucional a la libertad de expresión protegido por la Primera Enmienda.
El magistrado Neil Gorsuch, autor del voto de mayoría, argumentó que la ley censuraba discursos basados en puntos de vista específicos y reafirmó que la Constitución actúa como un escudo contra los intentos gubernamentales de imponer una ortodoxia de pensamiento. Por su parte, la administración del presidente Donald Trump respaldó la posición de la demandante, quien sostiene que su práctica profesional se alinea con sus creencias religiosas sobre el diseño biológico y la identidad de género.
POSTURA DISIDENTE Y REGULACIÓN ESTATAL
La jueza Ketanji Brown Jackson fue la única integrante del tribunal en manifestarse en contra, advirtiendo que esta decisión abre una “caja de Pandora” al limitar la facultad de los estados para regular la atención médica. Según la magistrada, la sentencia podría menoscabar la capacidad de las autoridades locales para garantizar estándares mínimos de seguridad y bienestar en los tratamientos de salud dirigidos a la población civil.
Actualmente, más de 24 estados y el Distrito de Columbia mantienen restricciones similares sobre estas prácticas en menores de 18 años. El fallo representa un revés significativo para el gobernador de Colorado, Jared Polis, quien promulgó la ley en 2019 bajo la premisa de proteger a los pacientes de métodos considerados perjudiciales. La resolución judicial marca un precedente clave sobre la tensión entre las regulaciones de salud pública y las protecciones de libertad de expresión en el ámbito profesional. (NP-Gemini-Emol-Agencias)




