La Guardia Revolucionaria de Irán informó este domingo la destrucción total de un avión centinela E-3 Sentry (AWACS) perteneciente a la Fuerza Aérea de Estados Unidos, durante un ataque contra la base militar Príncipe Salmán en territorio saudí. La operación, ejecutada mediante una acción conjunta de misiles balísticos y drones de la Fuerza Aeroespacial iraní, representa un hito en el conflicto iniciado el pasado 28 de febrero. Según el comunicado oficial de Teherán, el bombardeo no solo inutilizó la aeronave de vigilancia, sino que también provocó graves daños en otros equipos posicionados en la zona.
Fuentes occidentales y agencias de noticias internacionales han confirmado el impacto del ataque ocurrido el pasado viernes. El avión AWACS, una plataforma de mando y control valorada en aproximadamente 250 millones de euros, es fundamental para la organización de operaciones de combate y la detección de amenazas a larga distancia. Reportes adicionales indican que la ofensiva dejó además una decena de militares estadounidenses heridos y daños de diversa consideración en aviones de combate y drones MQ-9 Reaper que se encontraban en la base de apoyo.
Pese a las confirmaciones de medios especializados y fuentes de inteligencia, el Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) no ha emitido una declaración formal respecto a la pérdida de la aeronave tripulada. Hasta la fecha, el Pentágono sostiene que no ha perdido aviones en combate aéreo directo, aunque reconoce la vulnerabilidad de sus bases ante la intensa campaña de represalia iraní. Se estima que Irán ha lanzado más de 1.200 misiles balísticos y 3.300 drones Shahed contra objetivos regionales en el último mes de hostilidades.
ADVERTENCIAS IRANÍES
El portavoz de las Fuerzas Armadas de Irán, Ebrahim Zolfaqari, emitió este domingo una severa advertencia ante las amenazas de incursión terrestre proferidas por el presidente Donald Trump. En una declaración transmitida por la televisión estatal, el vocero aseguró que las milicias iraníes se encuentran preparadas para “aplastar” a las tropas norteamericanas en caso de que decidan cruzar sus fronteras. Zolfaqari afirmó que cualquier intento de agresión solo derivará en la captura y mutilación de los invasores, calificando a los efectivos estadounidenses como “presa fácil” para sus fuerzas en el Golfo Pérsico.
La escalada verbal se produce tras el reciente despliegue del buque de asalto anfibio USS Tripoli en la región, el cual transporta a más de 2.500 soldados y marinos bajo las órdenes del Mando Central de EE. UU. (CENTCOM). Irán atribuye la actual postura de la Casa Blanca a presiones externas, señalando que el mandatario estadounidense actúa bajo la influencia de intereses extranjeros y servicios de inteligencia aliados para desviar la atención de sus escándalos personales internos. Según el portavoz, Trump ha demostrado ser un líder “inestable” que solo responde ante el uso de la fuerza.
Desde el inicio de las hostilidades el pasado 28 de febrero, el personal militar estadounidense ha registrado trece bajas y al menos 300 heridos debido a ataques contra sus bases en Medio Oriente. Teherán enfatizó que los recientes retrocesos de Washington, como la postergación de bombardeos a centrales eléctricas y la extensión de plazos para la apertura del estrecho de Ormuz, evidencian las dudas del Pentágono. Finalmente, el mando militar iraní instó a los líderes del ejército norteamericano a estudiar la historia de resistencia del país antes de enviar a sus soldados a una muerte segura por las “fantasías” de su presidente. (NP-Gemini-La Tercera-Agencias)




