El Comando Central de Estados Unidos (Centcom) confirmó este sábado el arribo del buque de asalto anfibio USS Tripoli al área de responsabilidad de Medio Oriente, sumando 3.500 efectivos adicionales a las operaciones en curso. El despliegue de la nave insignia, capaz de operar como portaaviones ligero, se produce al cumplirse exactamente un mes del inicio de las hostilidades contra Irán, en un escenario de creciente hostilidad en el golfo Pérsico y el mar Arábigo.
La movilización del USS Tripoli responde a una solicitud directa de apoyo adicional aprobada por el secretario de Defensa, Pete Hegseth, ante el incremento de los ataques regionales. Según reportes de medios internacionales, el navío ya se encontraría posicionado en el mar Arábigo, mientras el Pentágono evalúa el envío de otros 10.000 soldados y alista el despliegue del portaaviones USS George H.W. Bush para fortalecer la capacidad de respuesta estadounidense.
La llegada de estos refuerzos ocurre apenas 24 horas después de un grave ataque con misiles y drones iraníes contra la base aérea Príncipe Sultán, en Arabia Saudita. Dicha ofensiva resultó en una docena de militares estadounidenses heridos —dos de ellos en estado crítico— y daños de consideración en aeronaves de reabastecimiento estratégico, marcando uno de los episodios más complejos para las fuerzas norteamericanas desde el comienzo del conflicto.
Desde que se iniciaron las operaciones militares el pasado 28 de febrero, el balance para las tropas de Estados Unidos registra 13 fallecidos y más de 300 heridos. Con la incorporación del Grupo Anfibio Tripoli y la Unidad de Expediciones Marinas 31, Washington busca frenar las incursiones en rutas marítimas clave y asegurar sus posiciones terrestres frente a la contraofensiva de Teherán. (NP-Gemini-La Tercera-Agencias)




