El USS Gerald R. Ford, el portaaviones de propulsión nuclear más grande y potente del mundo, atracó este lunes en la base naval de Souda, en la isla de Creta, tras verse obligado a abandonar sus operaciones en el mar Rojo. La embarcación, que formaba parte de la ofensiva estadounidense contra Irán desde principios de marzo, presenta daños derivados de un incendio ocurrido el pasado 12 de marzo en su lavandería principal.
Aunque el Comando Central de las Fuerzas Navales de EE. UU. aseguró que el incidente no estuvo relacionado con acciones de combate, las consecuencias operativas han sido severas. Según reportes internacionales, las llamas tardaron 30 horas en ser controladas, dejando a unos 600 tripulantes sin literas y obligándolos a pernoctar en condiciones precarias dentro del buque. El balance médico confirmó además dos marinos heridos de carácter leve.
La llegada a Grecia no solo responde a labores de reabastecimiento, sino a la necesidad urgente de inspecciones técnicas. El despliegue del Gerald R. Ford ha sido objeto de duras críticas en el Senado de Estados Unidos, donde el vicepresidente del Comité de Inteligencia, Mark Warner, calificó de “imprudente” la decisión del presidente Donald Trump de prolongar la misión del buque por casi un año ininterrumpido.
Expertos militares advierten que el navío podría quedar fuera de servicio por un periodo prolongado:
- Mantenimiento postergado: El portaaviones debió someterse a un reacondicionamiento mayor en Virginia a principios de año, proceso que fue cancelado para enviarlo primero al Caribe (bloqueo a Venezuela) y luego al Medio Oriente.
- Tiempo de baja: En el peor de los escenarios, las reparaciones estructurales y de sistemas tras el incendio podrían extenderse hasta por un año.
La base militar en Creta es la única instalación en la región del Mediterráneo Oriental con la infraestructura necesaria para albergar a un coloso de la clase Ford. Su ubicación es clave para la logística de la Marina de EE. UU., especialmente en un momento donde la tensión con Irán mantiene en alerta a las fuerzas desplegadas en la zona. La inactividad del Ford representa un desafío para la capacidad de proyección aérea estadounidense en el actual conflicto. (NP-Gemini-Emol-Agencias)




