Instituciones educativas y gobiernos locales en Estados Unidos han iniciado un acelerado proceso para eliminar el nombre de César Chávez de espacios públicos, luego de que una investigación revelara acusaciones creíbles de abuso sexual contra el fallecido líder sindical. En la Universidad Estatal de California en Fresno, las autoridades cubrieron y programaron el retiro de una estatua del dirigente, marcando el inicio de un ajuste de cuentas moral que afecta a más de 130 lugares en al menos 19 estados, incluyendo escuelas, bibliotecas y parques.
El movimiento para borrar el legado de Chávez ha alcanzado incluso al feriado federal que conmemora su nacimiento el 31 de marzo. Ciudades como Phoenix y Denver ya evalúan renombrar la festividad como el “Día de los Trabajadores Agrícolas” o el “Día de Sí, Se Puede”, mientras que diversas celebraciones programadas para este mes han sido canceladas. La controversia escaló tras conocerse que figuras icónicas del movimiento laboral, como Dolores Huerta, también habrían sido víctimas de los abusos del dirigente, quien falleció en 1993.

La magnitud del cambio plantea interrogantes sobre el futuro de activos federales, como un buque de la Marina y el Monumento Nacional César E. Chávez en California. Mientras estudiantes y líderes comunitarios proponen rebautizar estos sitios en honor a Dolores Huerta, cualquier modificación en monumentos nacionales requerirá de una acción directa del Congreso o del Ejecutivo, siguiendo precedentes recientes de revisiones históricas en nombres de bases militares y accidentes geográficos con connotaciones ofensivas. (NP-Gemini-Emol-Agencias)





