
Crítica de Teatro
Por Miguel Alvarado Natali
“La Remolienda” es un clásico del teatro Chileno. Se estrenó en 1965 y fue escrita por Alejandro Sieveking y dirigida por Víctor Jara. Es una de las obras que más montajes ha tenido junto con “La Pérgola de las Flores”. Esta comedia de enredos, ternura y crítica social ambientada en el mundo rural, vuelve al teatro Mori Vitacura con presentaciones hasta el 7 de marzo bajo la dirección de Hernán Vallejo y la compañía La Originaria.
Doña Nicolasa, (Enoe Coulón) una viuda campesina, baja de las montañas al pueblo de Curanilape con sus tres hijos que nunca han salido del campo y los cuales quedan asombrados de las calles pavimentadas y la luz eléctrica. Ya cerca del pueblo y de noche, llegan a una casona que es un prostíbulo y lo confunden por un hotel. Allí se encuentran con tres muchachas que prestan servicios a la encargada del lugar Doña Rebeca (Katty Kowaleczko) y que ven en los recién llegados la oportunidad de alejarse de ese ambiente y encontrar los anhelados maridos. 
Con una escenografía realista donde vemos un comedor cuyas paredes están con un papel mural floreado antiguo y deteriorado. Mesas cuadradas de madera y sillas de mimbre, que inmediatamente invitan al espectador a pensar en una casona rural, añosa y espaciosa. El vestuario es el apropiado y junto con los jarrones de ponche hacen esa escena costumbrista del siglo XX.
Alejandro Sieveking construyó estos personajes tan reales e inocentes frente a los rurales que son más astutos y esto es lo que hace que “La Remolienda” sea un montaje esencial en la historia del teatro nacional. Y hoy bajo la dirección de Hernán Vallejo, vuelven a sorprender. El trabajo de los actores es notable, su desplazamiento escénico, los gestos, los modismos y la humildad para asumir roles no protagónicos, pero que constituyen un rol fundamental cuando hablamos de doce actores en escena, que demuestran su nivel interpretativo y versatilidad.
“La Remolienda” es una comedia costumbrista, divertida y acogedora, que plantea un conflicto moral con precisión, pero que el público sabe que no hay tal conflicto. Es esto entonces, lo que genera el atractivo, la chispa y la risa. Tres hermanos ingenuos trabajadores y acampados se ven enfrentados al despertar sexual y sentimental, pero además la obra plantea el esfuerzo de la madre viuda por sacar adelante a estos hijos.
Es una presentación brillante, de buen ritmo y con un relato atractivo que no decae. Nos sumerge en otra época, cuando en el campo te acostabas llegando la oscuridad y en el pueblo prolongabas el día con velas. Nos hace reflexionar sobre los prejuicios. La madre soltera que tiene que prostituirse y el sueño de una meretriz de que llegue un buen hombre y la rescate. Es una puesta en escena donde sus personajes están lejos de calcularlos morales, por el contrario, están llenos de comprensión y empatía, algo perdido en el Chile contemporáneo. Es el reflejo de lo que fue el campo pero que sigue habitando la memoria colectiva. El mayor acierto que tiene esta obra es que transforma un escándalo de proporciones en una celebración de amor y sencillez. Es una comedia que tienen que ver.
LA REMOLIENDA
Fecha: Del 26 de febrero al 7 de marzo. Horario: De jueves a sábado, a las 20.30 hrs. Lugar: Mori Vitacura (Av. Bicentenario 3800, Vitacura). Duración: 85 minutos. Edad recomendada: +12 años
Ficha artística: Autor: Alejandro Sieveking | Dirección: Hernán Vallejo | Producción: Ángela Vallejo | Dirección artística: Hernán Vallejo |
Elenco: Bárbara Santander, Juan Carlos Maldonado, Katty Kowaleczko, Enoe Coulón, Alex Vidal, Ángela Vallejo, Marcela Espinoza, Jacob Reyes/ Marco Rebolledo, Cristián Gajardo, Sebastián Trincao, Josefa López y Max Meriño | Compañía: La Originaria | Sonido e iluminación: Lolo Parra | Música: Víctor Cáceres.
Santiago de Chile, 1 de Marzo 2026
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