gran músico chileno y un opositor a la dictadura de Pinochet – Al servicio de la verdad
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gran músico chileno y un opositor a la dictadura de Pinochet – Al servicio de la verdad


gran músico chileno y un opositor a la dictadura de Pinochet – Al servicio de la verdad

A los 76 años ha fallecido el recordado cantante Osvaldo Díaz, recordado a nivel masivo por sus destacas apariciones en el programa “Sábado Gigante”, así como en el Festival OTI de la Canción y el Festival Internacional de Viña del Mar. Asimismo, fue un abierto opositor a la dictadura cívico–militar.

Su carrera comenzó en 1968, en el escenario del movimiento de “La Nueva Ola”, cuando grabó el sencillo “Ternura” en el sello Arena del productor discográfico Camilo Fernández, tema con el que saltó a la fama. Era entonces estudiante de Arquitectura. En  los siguientes dos años hizo giras por Perú, Centroamérica e incluso Japón, donde participó en un festival de la canción.

En 1971 obtuvo el premio al mejor intérprete en el XII Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar y en 1973 publicó su primer LP: “Osvaldo Díaz”, que contenía una mayoría de canciones del compositor Luis “Poncho” Venegas, además de otras de autoría de artistas como Julio Zegers.

Representó a Chile en el Festival de la OTI de 1975, con la canción “Las puertas del mundo”. Al año siguiente participó en el XVII Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar e impuso su segundo gran éxito, “Los carasucias”, un retrato de la pobreza infantil.

En 1977 estuvo presente en el Teatro Caupolicán para el segundo festival del sello “Sello Alerce”, creado dos años antes por el recordado Ricardo García, un hombre de izquierda que fue clave en la emergencia y desarrollo del movimiento artístico protagonizado por músicos como Ángel e Isabel Parra, Víctor Jara, Patricio Manns e Inti Illimani, y que el propio García difundió como la “Nueva Canción Chilena”. Además, fue el pionero del Festival de Viña del Mar, de cuyas primeras ocho versiones fue el conductor.

“Alerce” fue una de las primeras expresiones de divulgación de la resistencia cultural y musical a la tiranía. Desde su presentación en ese festival, Díaz participaría en eventos de la oposición y en programas de televisión. De hecho, era un artista de convicciones socialistas y fue opositor a la dictadura desde el golpe de Estado. De hecho, a fines de 1973 fue uno de los artistas censurados junto a Quilapayún y Violeta Parra, según recordó Ricardo García.

La participación en el festival de Alerce de Osvaldo Díaz, quien estuvo acompañado por el grupo de jazz fusión “Kámara”, quedó registrada en 1978 en el disco del sello “La gran noche del folklore”, con la interpretación de “La flor en la mano” de Facundo Cabral.

Ese mismo 1978, presentó un nuevo LP, producido por el sello Alerce y en asociación con el grupo “Kámara”, uno de cuyos integrantes era Jaime de Aguirre, Ministro de las Culturas en el actual Gobierno, y una de cuyas composiciones del himno de la campaña del NO en 1988: “Chile, la alegría ya viene”.  La relación de Osvaldo Díaz y el Grupo Kámara se extendió hasta 1980 con versiones de temas de Patricio Manns, Silvio Rodríguez, Facundo Cabral, Osvaldo Gitano Rodríguez, Eduardo Gatti, César Isella, Violeta Parra y Chico Buarque.

También en 1978, publicó otro de sus grandes éxitos masivos: “Reflexiones”.

Producto de su oposición a la dictadura militar, fue vetado en la televisión chilena, por lo que se autoexilió en México entre 1986 y 1987. Regresó a Chile para el plebiscito de 1988, presentándose en las concentraciones del NO a la perpetuación del dictador

A inicios de los 90, logró cierta reaparición en programas de televisión y tuvo una destacada  participación en el Festival de Viña de 1993, con las canciones “No digas que no me amas” y “Por favor no te vayas”. Ambas figuran en su tercer disco, “Amar amor” (1993), el que, con doce canciones de Eduardo Carrasco, director del grupo Quilapayún, fue la última grabación publicada por Osvaldo Díaz.

Tras conocerse su fallecimiento, los medios de comunicación invisibilizaron su compromiso social y político, a pesar de ser clave en su trayectoria. A lo más, unos pocos deslizaron que fue opositor al régimen de Pinochet. Pareciera que no es conveniente recordarlo, tratándose de un artista que alcanzó popularidad masiva. La censura persigue a Osvaldo Díaz, incluso una vez que ha partido de este mundo.

Santiago, 17 de enero de 2026.

Crónica Digital.

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