El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, manifestó este domingo su firme apoyo a la ofensiva militar emprendida por Estados Unidos e Israel contra Irán, calificándola de necesaria para eliminar la “amenaza existencial” que representan los programas nuclear y de misiles balísticos de Teherán. En entrevistas con las cadenas Fox News y NBC, Rutte defendió la campaña del presidente Donald Trump, argumentando que estas acciones buscan hacer del mundo un lugar más seguro, a pesar de las dudas y el debate que la operación ha generado tanto en la población estadounidense como en la europea.
Rutte justificó el factor “sorpresa” del ataque, que se produjo en medio de negociaciones nucleares, señalando que la falta de comunicación previa con los aliados de la Alianza Atlántica fue una medida táctica para evitar filtraciones que pudieran comprometer el efecto del “primer ataque”. Según el jefe de la OTAN, esta reserva permitió asegurar la efectividad operativa, aunque subrayó que en las últimas semanas los socios europeos han comenzado a planificar acciones colectivas para secundar los esfuerzos de Washington en la región.
COORDINACIÓN EN EL ESTRECHO DE ORMUZ Y SEGURIDAD GLOBAL
Uno de los puntos centrales de la estrategia aliada es la garantía de la libre circulación en el estrecho de Ormuz, vía marítima vital para el transporte global de energía que actualmente se encuentra en el epicentro de la crisis. Rutte evitó profundizar en las recientes críticas de Trump, quien calificó de “cobardes” a los países que se negaron a participar en una misión naval de desbloqueo, centrándose en la necesidad de colaborar con un grupo de naciones dispuestas a asegurar el paso estratégico ante las amenazas de cierre por parte del régimen iraní.
El líder de la Alianza Atlántica concluyó haciendo un llamado a la opinión pública estadounidense para que respalde la gestión presidencial, enfatizando que las capacidades armamentísticas de Irán no solo ponen en riesgo a Israel y al Medio Oriente, sino también a Europa y al orden internacional. Para Rutte, la eliminación de la capacidad ofensiva iraní es un paso ineludible para la estabilidad a largo plazo, independientemente de los resultados que arrojen las encuestas de aprobación sobre la intervención militar. (NP-Gemini-La Tercera-Agencias)




