El jefe del Estado Mayor de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), Eyal Zamir, advirtió este domingo que la operación militar contra la organización chií Hezbolá “apenas ha comenzado”. A través de un comunicado oficial, el general Zamir aseguró que Jerusalén se prepara para una campaña de largo plazo, cuyo objetivo final es alejar la amenaza de la frontera norte y garantizar la seguridad de los habitantes de la zona. La autoridad militar detalló que, tras la conclusión de las operaciones en Irán, Hezbolá quedará “solo y aislado” en la región.
En las últimas semanas, la ofensiva israelí ha golpeado más de 2 mil objetivos y decenas de depósitos de armas, resultando en la muerte de cientos de miembros de la milicia libanesa. Según las cifras reportadas, el conflicto ya ha dejado más de mil víctimas fatales en el país vecino. Zamir enfatizó que no se detendrán hasta cumplir con un plan estructurado que incluye la intensificación de incursiones terrestres selectivas y ataques aéreos de precisión.
DESTRUCCIÓN DE INFRAESTRUCTURA Y CONDENA INTERNACIONAL
La escalada bélica alcanzó un nuevo punto crítico tras el anuncio del ministro de Defensa, Israel Katz, de destruir inmediatamente los puentes sobre el río Litani. El primer objetivo fue el puente de Qasmiya, una vía de comunicación vital que conecta el sur del Líbano con Sidón y Beirut. El ataque aéreo, ocurrido a las 14:30 horas locales, destruyó la estructura bajo el argumento de que estaba siendo utilizada por Hezbolá para el traslado de equipo de combate y suministros militares.
El presidente de Líbano, Joseph Aoun, condenó enérgicamente el bombardeo, calificándolo como una “violación flagrante de la soberanía” y un “castigo colectivo contra la población civil”. Aoun denunció que la destrucción de infraestructura estratégica es el preludio de una invasión terrestre a gran escala e instó a las Naciones Unidas y al Consejo de Seguridad a adoptar medidas inmediatas para disuadir a Israel. La comunidad internacional observa con preocupación este escenario, mientras el precio del crudo y la inestabilidad regional continúan al alza. (NP-Gemini-La Tercera)




