La jornada electoral de este domingo en Colombia ratificó el dominio del oficialista Pacto Histórico y el opositor Centro Democrático, que se alzaron como las colectividades con mayor respaldo en las urnas para el Congreso y las consultas presidenciales. El Pacto Histórico, coalición del presidente Gustavo Petro, logró la primera mayoría en el Senado con 25 escaños, mientras que el uribismo recuperó terreno convirtiéndose en la segunda fuerza con 17 senadores. En el ámbito presidencial, el senador Iván Cepeda (Pacto Histórico) y la senadora Paloma Valencia (Centro Democrático) emergen como los grandes triunfadores de sus respectivos sectores de cara a la primera vuelta del 31 de mayo.
Pese al fortalecimiento del Centro Democrático, la jornada dejó un hito político relevante: el expresidente Álvaro Uribe, fundador del partido, no logró ser elegido para el Senado al ocupar el renglón 25 de la lista. En contraste, Paloma Valencia obtuvo una victoria contundente con 3,2 millones de votos en “La gran consulta por Colombia”, consolidándose como la carta de la derecha con un discurso enfocado en frenar lo que denominó “neocomunismo y estatismo destructor”.
NUEVOS LIDERAZGOS Y PARTIDOS QUE SALEN
La centroizquierda también definió sus cartas con la elección de la exalcaldesa de Bogotá, Claudia López, como candidata de la “Consulta de las soluciones”, mientras que el exsenador Roy Barreras representará al “Frente por la vida”. Por otro lado, la ultraderecha logró superar el umbral electoral con el Movimiento de Salvación Nacional, asegurando una bancada que respaldará la candidatura presidencial de Abelardo de la Espriella, quien se mantiene segundo en las encuestas de intención de voto.
La nota de incertidumbre la marcó el partido Comunes (surgido de la antigua guerrilla de las FARC), que por primera vez debió competir sin los escaños asegurados por el acuerdo de paz de 2016. Al no superar el umbral del 3%, la colectividad perderá su representación legislativa y su personería jurídica, al igual que los movimientos Creemos y Fuerza Ciudadana. Con este nuevo mapa de poder, el Congreso colombiano se prepara para un periodo de alta polarización donde los partidos tradicionales (Liberal, Conservador y La U) actuarán como el “fiel de la balanza” para el sucesor de Petro. (NP-Gemini-Agencias-Emol)




