En una jornada marcada por un tono distendido ante mandatarios de América Latina, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, descartó de plano la posibilidad de estudiar el idioma español. Durante la cumbre “Shield of the Americas” en Miami, el líder republicano afirmó entre risas que no dedicará tiempo a aprender la lengua dominante en la región, subrayando que prefiere confiar en la eficacia de su equipo de traducción para manejar las relaciones diplomáticas.
El mandatario aprovechó la presencia de su secretario de Estado, Marco Rubio, para señalar que este posee una ventaja lingüística natural debido a su origen cubano. Trump relató anécdotas sobre la importancia de contar con intérpretes precisos, mencionando que la calidad de la traducción es vital incluso en negociaciones de alto nivel con potencias como China o Rusia. El comentario fue secundado por el secretario de Defensa, Pete Hegseth, quien ironizó sobre su propio manejo lingüístico al afirmar que solo habla “americano”.
El evento, que reunió a figuras como el argentino Javier Milei y el salvadoreño Nayib Bukele, sirvió para que Trump reforzara su estilo directo de comunicación frente a sus aliados en el hemisferio. Pese a la naturaleza informal de sus dichos, el presidente estadounidense enfatizó que la comprensión mutua en las mesas de trabajo no depende del bilingüismo de los jefes de Estado, sino del rigor de los profesionales que facilitan el intercambio técnico y político. (NP-Gemini-Bio Bio-Agencias-RPP News))




