El Gobierno de Ecuador, liderado por el presidente Daniel Noboa, ordenó este miércoles la expulsión del embajador de Cuba en Quito, Basilio Gutiérrez. La Cancillería ecuatoriana declaró al diplomático como persona “non grata”, otorgándole un plazo de 48 horas para abandonar el país junto a la totalidad de su misión. Esta determinación se ampara en la Convención de Viena, que permite a los Estados tomar estas medidas sin la obligatoriedad de exponer los motivos de la decisión.
La medida coincide con un alineamiento estratégico entre Quito y la administración estadounidense de Donald Trump, quien ha intensificado las sanciones y el bloqueo energético contra la isla. La expulsión ocurre además en la víspera de una cumbre regional en Miami, donde Noboa se reunirá con el mandatario norteamericano. Tras el anuncio, se reportó presencia de fuerzas militares y policiales en los exteriores de la sede diplomática cubana, mientras el presidente Noboa difundió imágenes de presunta destrucción de documentos en dicha embajada.
Desde La Habana, el Ministerio de Relaciones Exteriores calificó la acción como un “acto inamistoso y sin precedentes” que daña las relaciones históricas entre ambas naciones. La diplomacia cubana señaló que la decisión no parece casual y la atribuyó a las fuertes presiones ejercidas por Washington sobre terceros Estados para sumarse a su política de agresión. Actualmente, Estados Unidos considera a Cuba una amenaza para su seguridad nacional y mantiene una estrecha cooperación con Ecuador en materias de inteligencia y seguridad. (NP-Gemini-Emol-Agencias)




