La Fuerza Aérea de Israel (IAF) protagonizó un hito militar al derribar un avión iraní Yak-130 sobre los cielos de Teherán, marcando el primer combate aéreo con naves tripuladas que involucra a las fuerzas israelíes en 40 años. El operativo fue ejecutado por un caza F-35, siendo esta la primera vez que dicho modelo de última generación abate una aeronave enemiga con piloto. Según informaron las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), el último antecedente de una interceptación de este tipo se remontaba a noviembre de 1985, cuando aviones F-15 derribaron naves sirias sobre el Líbano.
El mando militar israelí detalló que el avión iraní —un modelo de entrenamiento y combate ligero— fue identificado y fijado tras representar una amenaza directa para las unidades de la IAF que operaban en la zona. El jefe de la Fuerza Aérea, mayor general Tomer Bar, destacó que la acción es una muestra del poderío y determinación de sus tropas en el actual escenario de conflicto. El derribo se produce en el contexto de un ataque a gran escala iniciado por Estados Unidos e Israel contra objetivos en Irán, lo que ha generado una respuesta de Teherán mediante el lanzamiento de misiles hacia territorio israelí e instalaciones estadounidenses en la región.
En medio de esta escalada bélica, Israel recordó la reciente expansión de su capacidad ofensiva tras la firma de un acuerdo con Estados Unidos en 2024 para adquirir un tercer escuadrón de aviones F-35. El contrato, valorado en tres mil millones de dólares, contempla la incorporación de 25 nuevas unidades que comenzarán a llegar en 2028. Con esta adquisición, el gobierno de Benjamin Netanyahu busca consolidar una flota de 75 cazas de este tipo, reafirmando su superioridad tecnológica aérea frente a las capacidades remanentes de la aviación iraní. (NP-Gemini-Bio Bio-Agencias)




