El Ejército israelí confirmó este domingo el fallecimiento del líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jameneí, tras una operación aérea de gran escala llevada a cabo en el corazón de Teherán. El ataque, que marca el inicio de un conflicto bélico frontal contra la nación persa, fue ejecutado por la Fuerza Aérea Israelí con el apoyo fundamental de la inteligencia de Estados Unidos. Según reportes de medios internacionales, la CIA proporcionó la ubicación exacta del complejo de mando central donde Jameneí se encontraba reunido con altos oficiales, permitiendo la precisión del bombardeo.
Las autoridades castrenses de Israel calificaron a Jameneí como el “arquitecto” de los planes de desestabilización contra su Estado y líder del “Eje de Resistencia”. Su muerte se suma a la reciente eliminación de otros líderes regionales vinculados a Irán, como Hasan Nasralá de Hizbulá y Yahya Sinwar de Hamás. En respuesta, el presidente estadounidense Donald Trump advirtió que cualquier intento de represalia por parte de Irán será contestado con una fuerza militar “nunca antes vista”, intensificando la tensión en todo el Medio Oriente.
Por su parte, el régimen iraní ha prometido una venganza histórica. Ali Larijani, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, aseguró que golpearán a Israel y a Estados Unidos con una potencia sin precedentes, señalando que el pueblo persa prevalecerá ante lo que calificó como una “trampa” colonialista liderada por Washington. La Guardia Revolucionaria ya ha anunciado ataques contra 27 bases militares estadounidenses en la región, mientras que ciudades como Tel Aviv y Jerusalén permanecen bajo alerta ante constantes andanadas de misiles.
La crisis ha escalado rápidamente a nivel regional, afectando a aliados estratégicos de Occidente como Emiratos Árabes Unidos, Catar y Kuwait, que ya han sido blanco de ofensivas iraníes. Mientras la violencia se recrudece, el liderazgo de Irán pasará provisionalmente a manos de una estructura colegiada compuesta por el Presidente, el jefe del Poder Judicial y un jurista, en un intento por mantener la estabilidad interna tras la desaparición de la figura que rigió el país por 36 años. (NP-Gemini-Emol-Agencias)




