Trump asegura que el ayatolá Jamenei murió en ataque masivo de Israel y EE.UU.
Internacionales

Trump asegura que el ayatolá Jamenei murió en ataque masivo de Israel y EE.UU.


El escenario en Oriente Medio ha alcanzado un punto de máxima criticidad tras el anuncio del presidente estadounidense, Donald Trump, quien afirmó que el líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Jamenei, perdió la vida durante la ofensiva a gran escala lanzada este sábado por Washington y Tel Aviv. Aunque el canciller iraní, Abás Araqchi, sostuvo inicialmente que el líder seguía vivo, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, reforzó la versión de su muerte al declarar que el complejo residencial de Jamenei fue destruido. De confirmarse, el fallecimiento del líder absoluto desde 1989 marcaría el fin de una era y el posible colapso de la estructura teocrática de la República Islámica.+2

La “Operación Furia Épica” no solo habría descabezado al liderazgo político, sino también al militar. El ejército israelí informó la eliminación de figuras clave como el jefe de los Guardianes de la Revolución, Mohamad Pakpour, y el ministro de Defensa, Aziz Nasirzadeh. Ante este vacío de poder, tanto Trump como Netanyahu han hecho llamados abiertos a la población iraní para que se subleve y tome el control del país, sugiriendo que el cambio de régimen es el objetivo final. En las calles de Teherán, testigos reportaron reacciones divididas entre el refugio ante las bombas y celebraciones espontáneas por los rumores de la caída del régimen.

La respuesta de Irán ha sido devastadora y regional, lanzando salvas de misiles que impactaron en Israel —causando la muerte de una mujer en Tel Aviv— y en bases estadounidenses en Baréin, Catar y Kuwait. La Media Luna Roja iraní ya contabiliza más de 200 muertos y centenares de heridos en 24 provincias, mientras el tráfico aéreo y marítimo en el Golfo Pérsico se encuentra totalmente paralizado. Con el cierre del estratégico Estrecho de Ormuz y el despliegue militar más grande de las últimas décadas, el mundo observa con incertidumbre una escalada que amenaza con transformar permanentemente el mapa geopolítico y disparar los precios de la energía a nivel global.+1

LAS CLAVES DETRÁS DE LA OFENSIVA DE EE.UU. E ISRAEL: REPRESIÓN INTERNA Y AMBICIÓN NUCLEAR

La “Operación Furia Épica” lanzada este sábado por Washington y Tel Aviv no es un evento aislado, sino la culminación de una escalada de tensiones que combina la crisis de derechos humanos en Irán con disputas estratégicas de larga data. El ataque se produce tras la brutal represión de las protestas masivas iniciadas en diciembre de 2025, motivadas por la crisis económica, que según organismos como HRANA habrían dejado más de 7.000 fallecidos y 53.000 arrestados. Mientras las autoridades iraníes atribuyen el caos a injerencia externa, el presidente Donald Trump justificó la intervención militar como la “ayuda” prometida a los manifestantes para derrocar al régimen de los ayatolás.

Sin embargo, el trasfondo geopolítico revela objetivos que van más allá de la defensa de los derechos humanos:

  • Punto de quiebre nuclear: A pesar de las recientes conversaciones en Ginebra, las negociaciones fracasaron este jueves debido a la negativa de Irán de ceder en el enriquecimiento de uranio al 60%. Trump ha calificado las ambiciones de Teherán como “siniestras”, asegurando que el régimen busca desarrollar armas capaces de alcanzar territorio estadounidense, una acusación que Irán rechaza defendiendo el uso pacífico de su energía.+1
  • La amenaza de los misiles: Otro factor determinante fue la exclusión del programa de misiles balísticos iraníes de la agenda diplomática. Israel ha alertado que el arsenal de corto y mediano alcance de Irán es una amenaza directa para su seguridad, mientras que Washington sostiene que el desarrollo de proyectiles de largo alcance ya pone en riesgo a Europa y bases internacionales.
  • Desmantelamiento del “Eje de Resistencia”: EE.UU. e Israel han declarado como prioridad neutralizar la red de aliados de Irán, que incluye a Hezbolá en Líbano, Hamás en Gaza, los hutíes en Yemen y milicias en Irak. Trump ha sido enfático en que no tolerará más el financiamiento de lo que denomina “terrorismo masivo”, citando los ataques del 7 de octubre y las constantes agresiones a rutas comerciales y fuerzas estadounidenses en la región.+1

Esta ofensiva marca un punto de no retorno en la política exterior de la administración Trump, que ha pasado de la presión económica al despliegue militar más grande en décadas con el objetivo confeso de forzar un cambio de régimen y rediseñar el equilibrio de poder en Oriente Medio.

ESTADOS UNIDOS CULPA A IRÁN ANTE LA ONU POR EL FRACASO DE LA DIPLOMACIA NUCLEAR

En una sesión de urgencia del Consejo de Seguridad de la ONU, el embajador de Estados Unidos, Mike Waltz, responsabilizó al régimen de Teherán por el colapso de las negociaciones nucleares, justificando la reciente ofensiva militar conjunta con Israel. Waltz sostuvo que, pese a los esfuerzos de buena fe del presidente Donald Trump y sus enviados especiales, la “falta de voluntad genuina” de Irán para cesar su conducta agresiva hizo inviable cualquier salida diplomática. El representante estadounidense enfatizó que impedir que Irán posea armas nucleares no es una opción política, sino un imperativo de seguridad global para proteger al pueblo estadounidense y a sus aliados regionales.

La sesión estuvo marcada por denuncias de violaciones a la soberanía en todo el Golfo Pérsico. El embajador de Pakistán, Asim Iftijar Ahmad, condenó enérgicamente la muerte de un ciudadano paquistaní en los Emiratos Árabes Unidos, víctima de los ataques de represalia lanzados por Irán. Ahmad calificó el uso de proyectiles contra estados vecinos como una “flagrante violación” de la integridad territorial, sumándose a las voces que alertan sobre la expansión del conflicto hacia naciones que no son beligerantes directos. Estos incidentes han intensificado la presión sobre el organismo internacional para detener una escalada que ya afecta a múltiples soberanías.

Por su parte, el secretario general de la ONU, António Guterres, lanzó una dura advertencia contra el uso de la fuerza, recordándoles a las potencias que dicha práctica está expresamente prohibida por la Carta de las Naciones Unidas. Guterres calificó la situación como “volátil e impredecible”, insistiendo en que la resolución pacífica es la única vía legítima para gestionar las disputas internacionales. Pese al llamado al cese inmediato de las hostilidades, el Consejo de Seguridad se mantiene profundamente dividido, mientras la “Operación Furia Épica” y las respuestas iraníes continúan rediseñando el panorama bélico en Oriente Medio.+2

RUSIA Y CHINA CONDENAN ANTE LA ONU LA OFENSIVA DE EE.UU. E ISRAEL CONTRA IRÁN

En una sesión de emergencia del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, las potencias de Rusia y China fustigaron con dureza la “Operación Furia Épica”, calificándola como una violación flagrante del derecho internacional. El representante permanente de Rusia, Vassily Nebenzia, desestimó los argumentos del presidente Donald Trump, asegurando que la justificación de un ataque preventivo para frenar el programa atómico iraní es “infundada”. Según el diplomático ruso, Teherán ha cumplido sistemáticamente con el Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP) y ha mostrado disposición para alcanzar acuerdos que respeten su derecho al desarrollo de tecnología nuclear con fines pacíficos.

Por su parte, el embajador de China, Fu Cong, calificó la ofensiva de “descarada” e “inaceptable”, subrayando que el uso de la fuerza no es la vía para resolver controversias internacionales. Pekín expresó su profunda preocupación por la soberanía territorial de Irán y la protección de la población civil, señalando que el ataque a no combatientes representa una “línea roja” que ha sido cruzada por Washington y Tel Aviv. El diplomático chino advirtió que estas acciones solo logran intensificar el odio regional y alejan cualquier posibilidad de estabilidad en el corto plazo.

La postura de ambos países profundiza la fractura en el Consejo de Seguridad, donde Estados Unidos defiende la legitimidad de sus acciones basándose en la seguridad global, mientras que el bloque de potencias euroasiáticas advierte sobre las consecuencias de ignorar la arquitectura de seguridad establecida por la ONU. Con los ataques aún en curso y el paradero de los líderes iraníes en duda, la presión internacional sobre la administración Trump crece, exigiendo una desescalada inmediata antes de que el conflicto se transforme en una conflagración de escala continental. (NP-Gemini-Emol-Agencias-Bio Bio)

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *