Expertos internacionales reunidos en la Academia de Educación Política en Alemania analizaron el rol de América Latina en 2026, año que calificaron como decisivo para el equilibrio geopolítico global. Durante la ponencia se destacó que la región ha dejado de ser un espacio secundario para convertirse en el epicentro de una competencia estructural entre Estados Unidos y China. Washington ha retomado una postura firme, priorizando la seguridad fronteriza, el control del narcotráfico y la contención de influencias externas bajo una lógica estratégica más directa.
En este contexto, la reciente intervención estadounidense en Venezuela y la captura de Nicolás Maduro fueron analizadas como acciones que, aunque cuestionadas desde el derecho internacional, reflejan la determinación de EE. UU. por asegurar su esfera de influencia. Los especialistas advirtieron que la presencia de China en infraestructuras críticas y puertos clave representa una preocupación mayor para la Casa Blanca, ya que el control de recursos estratégicos como el litio y el cobre es vital para las tecnologías militares y digitales del futuro.
Por su parte, la expansión económica de Pekín en Sudamérica ha generado nuevas dependencias que desafían el predominio histórico de Estados Unidos. Los expertos señalaron que, mientras China ofrece capital rápido y sin condiciones políticas, Washington utiliza la política comercial y los aranceles como herramientas de presión. Esta rivalidad sistémica sitúa a los países latinoamericanos en una coyuntura crítica, donde sus decisiones internas podrían definir trayectorias políticas y económicas de largo plazo frente a la presión de ambas potencias.
Finalmente, el análisis subrayó que los desafíos internos, como la crisis migratoria, el tráfico de fentanilo y el debilitamiento de las instituciones democráticas, complican el panorama regional. Para los académicos, el éxito de las naciones latinoamericanas en 2026 dependerá de su capacidad para fortalecer sus estructuras internas y preservar su autonomía, evitando convertirse únicamente en un tablero de ajedrez para los intereses de Washington o Pekín. (NP-Gemini-DW)




