La economista costarricense Rebeca Grynspan, actual secretaria general de la UNCTAD, anunció que a partir del 1 de marzo tomará un permiso no remunerado de seis meses. Esta decisión tiene como objetivo principal enfocarse exclusivamente en su candidatura para liderar la Organización de las Naciones Unidas. El cargo de mayor relevancia en el organismo multilateral quedará vacante el 1 de enero, tras finalizar el segundo mandato del portugués António Guterres.
Grynspan surge como una de las figuras con mayores posibilidades en la contienda, donde también destaca la presencia de la expresidenta de Chile, Michelle Bachelet. El proceso cobra especial relevancia debido a la regla no escrita de rotación regional, lo que situaría a América Latina en una posición de privilegio para asumir el liderazgo tras varias décadas. Durante su última intervención, la candidata enfatizó que su propuesta de liderazgo se basa en una gestión directa y en el conocimiento profundo de la estructura organizacional, asegurando que los procesos de reforma no pueden realizarse a distancia.
La postulación ocurre en un momento crítico para la ONU, marcado por una severa crisis financiera y de confianza tras el recorte de aportes de Estados Unidos. Ante este escenario, Grynspan defendió la necesidad de una postura proactiva y de una adaptación a los tiempos actuales, alejándose de posiciones defensivas. Entre sus logros recientes en la diplomacia internacional destaca su mediación para reactivar las exportaciones de granos desde Ucrania, gestión que logró reducir los precios globales de los alimentos y prevenir una crisis humanitaria.
En el periodo previo a la elección, la diplomática costarricense deberá iniciar una serie de negociaciones estratégicas con gobiernos de diversas latitudes. El foco principal de su campaña estará puesto en los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad, conformados por Estados Unidos, Rusia, China, Francia y Reino Unido. La estrategia de la candidata no solo apunta a recolectar apoyos generales, sino fundamentalmente a asegurar que ninguna de las potencias ejerza su derecho a veto contra su nominación. (NP-Gemini-Cooperativa-EFE)





