La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, promulgó este viernes una histórica ley que autoriza la muerte asistida para ciudadanos con enfermedades terminales y un pronóstico de vida inferior a seis meses. Con esta firma, el estado se convierte en la decimocuarta jurisdicción de Estados Unidos en permitir esta vía médica, sumándose a una tendencia que comenzó en Oregón en 1994. La normativa, que entrará en vigor en julio próximo, busca garantizar que los pacientes tengan el derecho a decidir sobre el final de su vida en condiciones de dignidad y comodidad.
La legislación definitiva incorpora protecciones adicionales diseñadas para evitar cualquier tipo de coerción o abuso. Entre los requisitos obligatorios se establece un periodo de espera de cinco días desde la emisión de la prescripción médica, la realización de una evaluación de salud mental por parte de un especialista y el registro en video o audio de la solicitud del paciente. Además, se prohíbe estrictamente que personas con intereses financieros en el fallecimiento del solicitante actúen como testigos o intérpretes durante el proceso.
El proyecto también resguarda la libertad de conciencia, asegurando que ningún profesional de la salud o institución médica con afiliaciones religiosas sea forzado a participar en estos procedimientos. La gobernadora Hochul, quien reconoció haber enfrentado dilemas personales debido a su fe católica, afirmó que la decisión se tomó tras años de diálogo con expertos y familias afectadas, priorizando la autonomía del individuo sobre sus términos de fallecimiento.
El Departamento de Salud del estado contará con un plazo de seis meses para establecer las regulaciones necesarias y capacitar al personal hospitalario antes de la implementación total de la ley. Este periodo de transición permitirá que los centros de salud ajusten sus protocolos internos y aseguren el cumplimiento riguroso de las salvaguardias legales. La medida representa un cambio significativo en la política sanitaria de Nueva York, cerrando un largo debate legislativo y social sobre los derechos de los pacientes terminales. (NP-Gemini-Cooperativa EFE)





