El presidente de Colombia, Gustavo Petro, arribó este martes a la Casa Blanca para sostener una reunión de alta relevancia política con su homólogo estadounidense, Donald Trump. El encuentro, que comenzó cerca de las 11:00 horas de Washington, se produce en un clima de evidente distanciamiento diplomático. A diferencia de los recibimientos otorgados recientemente a figuras como Nayib Bukele o Javier Milei, el mandatario norteamericano no salió al pórtico del Ala Oeste para dar la bienvenida al líder colombiano, quien llegó escoltado por el Servicio Secreto en un vehículo con el pabellón nacional de Colombia.
La cita se desarrolla tras un año marcado por duros intercambios de declaraciones entre ambos jefes de Estado. Donald Trump ha mantenido una retórica hostil hacia Petro, llegando a calificarlo directamente de “narcotraficante” en diversas intervenciones públicas. Por su parte, el mandatario colombiano ha sido un crítico recurrente de las políticas exteriores de la administración republicana, cuestionando el enfoque de Washington hacia la región y su manejo de las crisis globales.
Pese a las diferencias ideológicas y personales, la reunión busca abordar temas críticos de la agenda bilateral que no pueden ser ignorados, como la seguridad regional, el control del narcotráfico y la crisis migratoria. La falta de gestos protocolares cercanos por parte de Trump subraya la frialdad de una relación que hoy se basa estrictamente en la necesidad estratégica más que en la afinidad política. Se espera que tras la sesión se den a conocer los alcances de un diálogo que podría definir el futuro de la cooperación entre ambos países. (NP-Gemini-Bio Bio EFE)





