El Ministerio de Hacienda, liderado por Nicolás Grau, confirmó que el déficit estructural del país se situará en torno al 3%, consolidando el tercer año consecutivo de incumplimiento de la meta fiscal. Según el balance oficial, el déficit efectivo alcanzó un 2,8%, cifra que iguala el registro de 2024 pero que supera con creces la proyección inicial del 2%, desatando una ola de críticas transversales en el Congreso.
Desde la oposición, el jefe de bancada de Renovación Nacional, Frank Sauerbaum, calificó la gestión como “irresponsable y negligente”. El parlamentario acusó al Ejecutivo de ignorar las advertencias del Consejo Fiscal Autónomo y del Fondo Monetario Internacional respecto a la sobreestimación de ingresos por la ley de cumplimiento tributario, advirtiendo que el próximo gobierno enfrentará un ajuste financiero mucho mayor al previsto.
La falta de precisión en los cálculos económicos fue el punto central de las recriminaciones de diversos sectores. El diputado Agustín Romero, del Partido Republicano, enfatizó que la brecha entre el 1% proyectado y el 2,8% final representa la mayor desviación histórica desde la creación de la regla fiscal. En la misma línea, el diputado Felipe Donoso de la UDI afirmó que este escenario consolida el fracaso de la administración financiera del Estado bajo el mandato del presidente Boric.
Incluso desde sectores cercanos al oficialismo, como el Partido Radical, el diputado Alexis Sepúlveda reconoció que la magnitud de la cifra enciende alarmas necesarias sobre los ajustes venideros. Parlamentarios de Evópoli y el Partido Social Cristiano coincidieron en que esta conducción deficiente compromete la estabilidad futura y la capacidad de financiar áreas críticas como salud, vivienda y seguridad, dejando un legado de desconfianza en la gestión económica nacional. (NP-Gemini-Emol)





