El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, autorizó este jueves la reanudación inmediata de los vuelos comerciales entre su país y Venezuela, poniendo fin a una restricción que permanecía vigente desde el año 2019. La medida ocurre en un escenario político radicalmente distinto, tras la reciente captura de Nicolás Maduro por parte de fuerzas estadounidenses y la instalación de una administración de transición en Caracas.
La decisión fue comunicada personalmente por Trump a la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, durante una conversación telefónica en la que se garantizó la seguridad para los viajeros estadounidenses. El mandatario instruyó tanto al Pentágono como al Departamento de Transporte para ejecutar la reapertura este mismo día, subrayando que Venezuela vuelve a ser un destino seguro para el tránsito civil y comercial tras años de aislamiento aéreo.
La respuesta de la industria aeronáutica fue inmediata. American Airlines, que fue una de las principales operadoras en la ruta hacia el país sudamericano antes del quiebre diplomático, anunció planes para restablecer servicios diarios de manera expedita. Este movimiento es interpretado como un paso crucial para la normalización de las relaciones bilaterales y la reactivación económica del país caribeño bajo la nueva tutela política reconocida por la Casa Blanca.
La reapertura del espacio aéreo marca un hito en la estrategia de la administración Trump para el Hemisferio Occidental en 2026, consolidando el cambio de régimen en Venezuela. Se espera que en las próximas semanas otras aerolíneas internacionales sigan el ejemplo de las estadounidenses, restableciendo las conexiones de Venezuela con el resto del continente y facilitando el flujo de ayuda humanitaria y logística comercial. (NP-Gemini-La Tercera)





