Greta Thunberg se enfrenta con Trump en un relato de Batman e inspira a Superman a la acción climática – Al servicio de la verdad
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Greta Thunberg se enfrenta con Trump en un relato de Batman e inspira a Superman a la acción climática – Al servicio de la verdad


Greta Thunberg se enfrenta con Trump en un relato de Batman e inspira a Superman a la acción climática – Al servicio de la verdad

Desde las luchas no violentas en contra del cambio climático hasta la movilización global en solidaridad con Gaza, Greta Thunberg se ha transformado en un icono potente del mundo contemporáneo, capturando la imaginación de millones de personas a lo largo del planeta, así como generando los odios más bajos de conservadores y extremistas de derecha.

Ello explica que una de las principales compañías de la industria de la historieta en Estados Unidos, DC Comics, resolvió incluir referencias directas e indirectas de la joven verde de origen sueco en dos comics relacionados con sus personajes más emblemáticos: Batman y Superman. O, más bien, sus expresiones juveniles. No es irrelevante, pues DC Comics, hoy propiedad de Warner, ha jugado un papel determinante en la construcción de la mitología moderna de Occidente.

Y tratándose de un universo ficcional de la industria cultural o la “cultura de masas”, ha funcionado como un registro histórico de las preocupaciones sociales de cada época. Por ello, no fue extraña la incorporación de Greta.

CONTRA TRUMP: EL TITERE DE LAS FUERZAS DEL MAL

Una de las historias en que aparece Greta es “The Dark Knight Returns: The Golden Child”, publicada en 2019 y que es una de las obras del reconocido guionista estadounidense Frank Miller, quien contribuyó en forma sustantiva a la redefinición moderna de la imagen de Batman, con su obra de 1986 “The Dark Knight Returns” (El Caballero Oscuro Regresa), que consolidó un tono más oscuro e introdujo elementos de crítica social.

La historia representa el cierre (hasta ahora) de la saga iniciada por Miller en los años 80. Es una historia corta, visualmente explosiva y cargada de sátira política explícita. Se trata de un cómics que cuenta con la participación en el dibujo del aplaudido artista Rafael Grampá, de origen brasileño.

El relato se centra en las operaciones de los clásicos supervillanos Darkseid y el Joker, los cuales han estado manipulando un proceso electoral para lograr que sea reelecto en el cargo de Presidente alguien que es visualmente igual a Donald Trump. Desde los carteles hasta el títere que Joker, las referencias a Trump y al clima político estadounidense son notorias.

Darkseid y el Joker son personajes frecuentes de las historias publicadas por DC Comics. El primero fue creado por el mítico creador Jack Kirby entre diciembre de 1970 y febrero de 1971, transformándose en antagonista recurrente de Superman. Es el todopoderoso gobernante tiránico del planeta Apokolips. Su objetivo final es esclavizar al universo, eliminando toda esperanza y libre albedrío. Kirby modeló su personalidad basado en Adolf Hitler y Richard Nixon.

El origen del Joker se remonta a los primeros tiempos de Batman. Es un supervillano creado por Bill Finger, Bob Kane y Jerry Robinson, e introducido en el primer ejemplar del comic book Batman, en abril de 1940. Ha sido uno de los criminales claves de Gotham City, y el enemigo principal de Batman, apareciendo en momentos decisivos de su universo ficcional,​ como el asesinato del segundo Robin, Jason Todd. El poder del Joker es ser un psicópata.

En “The Dark Knight Returns: The Golden Child”, la historia transcurre mientras Superman (Clark Kent) está fuera de la Tierra y el mundo colapsa debido a las elecciones de Estados Unidos. El Joker reaparece como un agente de caos que trabaja para una entidad superior. Se devela que es solamente un instrumento de Darkseid. Juntos, utilizan las redes sociales y la manipulación mediática para imponer a su candidato: elpersonaje muy similar a Trump.

Una de las escenas más impactantes es, precisamente, la aparición de Greta, que junto a una muchedumbre de jóvenes rodea a Darkseid. Es Greta o un personaje que es un calco exacto de la imagen que hizo conocida en el mundo a Thunberg, con sus trenzas características y una expresión de determinación. Frente a los manifestantes, Darkseid comenta: “Míralos… puños apretados con justa rabia… ojos brillando de esperanza y determinación”…

La obra muestra a los enloquecidos secuaces del Joker como los partidarios de Trump que atacan violentamente a personas que protestan pacíficamente en su contra. Uno de ellos agarra a un manifestante y lo estrangula diciéndole: “¡Compra productos estadounidenses! ¡Sé estadounidense!”. Es inevitable asociarlo con el Movimiento Make America Great Again (MAGA) de Trump.

También hay referencias ambientalistas, pues en uno de las pasajes Lara, hija de Wonder Woman, señala con enfado que la humanidad se dedica a “quemar todos sus estúpidos combustibles fósiles en sus estúpidos motores de combustión interna… están ensuciando su estúpido planeta a más no poder”.

Y otra viñeta trae reminiscencias de horas dramáticas de la actualidad. Es una escena de un lugar de la ciudad plagado de carteles gigantescos con la imagen de Trump, Batgirl comenta: “Ese malnacido está en todas partes. Nadie puede escapar de él… Es un Estado policial dirigido por un idiota. Repaso de historia, Carrie. Todos los Estados policiales están dirigidos por idiotas”.

HUELGA ESCOLAR POR EL CLIMA

Otra historia de DC Comics en que se constata, en este caso, una referencia implícita a Greta Thunberg es el número 7 de la serie “Superman: Son of Kal–El”, publicado en 2002 y escrito por Tom Taylor e ilustrado por John Timms y Cian Tormey. El protagonista de Jon Kent, un nuevo Superman que es el hijo adolescente de Clark Kent (Kal–El en kriptoniano) y Lois Lane.

En la historia, Jon asume el manto de su padre como Superman y se le confía la protección de la Tierra mientras su padre está fuera de ella.

El relato caracteriza a Jon como un superhéroe que no solo salva a las personas de amenazas cósmicas o grandes desastres naturales, sino que cuestiona las estructuras de poder. Su esperanza es cambiar el mundo, dejando atrás la prescindencia política de su padre.

La portada principal del número 7, a cargo de John Timms, es precisamente donde la serie de Tom Taylor hace su declaración de intenciones más fuerte. La imagen es icónica: muestra a Jon encabezando una protesta juvenil por demandas ambientales. El superhéroe levanta un cartel que señala: “Huelga estudiantil por el clima”. Era una evocación clara y directa de las huelgas escolares por el clima, aquellas que impulsó Greta Thunberg y que la hicieron una figura mundial reconocida y reconocible (Fridays for Future).

Lo acompaña otro superhéroe, Jackson Hyde, el nuevo Aquaman, que porta una pancarta en la que pide “justicia climática”. Los letreros de los otros manifestantes tenían mensajes como los siguientes: “¡Proteged nuestro planeta!” y “Salvad nuestra Tierra”

El mensaje es claro: al colocar a Superman –el ser más poderoso de la Tierra– sosteniendo una pancarta y en una movilización , en lugar de solo dar puñetazos, el cómic sugiere que el verdadero heroísmo reside en la acción colectiva, la conciencia política y el compromiso social y ambiental.

De hecho, en el argumento de la saga el tema ambiental es recurrente. Se manifiesta a través de una criatura gigante que emerge en las costas de la ciudad de Metrópolis. A diferencia de los monstruos clásicos que atacan por maldad, aquí se explica que la criatura ha sido desplazada de su hábitat natural debido al calentamiento de los océanos y la destrucción de los ecosistemas submarinos.

Jon y Aquaman no ven al monstruo como amenaza a eliminar, sino como una víctima y un refugiado ambiental. Aquaman, al recorrer la profundidad de los océanos en búsqueda del origen del ser, comenta: “El mar se calienta y estamos perdiendo oxígeno. He visto zonas extensas de… nada. Millones de kilómetros de agua sin vida ni vegetación. Lechos oceánicos yermos. Son desiertos marinos”.

El cómic introduce una dura crítica hacia cómo las corporaciones empresariales y muestra que los villanos (como el dictador Henry Bendix y el megaempresario Lex Luthor) utilizan los desastres ambientales para su beneficio de lucro, con lo que refuerza la idea de que la crisis ambiental es un problema sistémico alimentado por la negligencia de quienes detentan el poder.

Este número consolida la diferencia fundamental entre Jon y su padre, Clark. Mientras éste solía ser un símbolo de status quo, Jon es un Superman activista. Entiende que no puede “arreglar” el cambio climático solo con sus superpoderes. Necesita unirse a los movimientos sociales y utilizar su plataforma para señalar a los responsables.

El origen narrativo de Jon es difícil de explicar en breve. Es el hijo biológico de Clark Kent y Lois Lane, concebido fuera del tiempo del multiverso, refugiado en la continuidad principal y finalmente convertido en el heredero del escudo de la “S” tras un crecimiento acelerado en el espacio. De hecho, es uno de los personajes de la antes comentada obra de Frank Miller.

Lo más importante para Tom Taylor, es que Jon, al ser humano y joven, siente una urgencia por el futuro del planeta que lo empuja a la lucha social. Un ejemplo de una obra ficcional para los desafíos del mundo real en la época contemporánea.

Por Víctor Osorio. El autor es periodista.

Santiago, 25 de enero de 2025.

Crónica Digital.

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