El mandatario francés solicitó formalmente que el debate parlamentario inicie este lunes bajo un procedimiento de suma urgencia. La intención es que la normativa sea aprobada con celeridad para que las restricciones entren en vigor en todo el sistema educativo a partir del próximo ciclo escolar en septiembre.
La propuesta se sustenta en diversos informes sanitarios que alertan sobre los efectos psicológicos negativos y el impacto en el desarrollo cognitivo que el uso de redes sociales genera en los jóvenes. Macron subrayó que esta medida es esencial para proteger la salud mental de los menores frente a la influencia de algoritmos de plataformas extranjeras.
El proyecto de ley faculta al Ejecutivo para determinar, mediante decretos específicos, qué redes sociales se consideran peligrosas según los informes de la autoridad reguladora ARCOM. Asimismo, se busca extender a los institutos de secundaria el veto al uso de dispositivos móviles que ya se aplica con éxito en la educación primaria.
A pesar de las dificultades legislativas por la falta de mayoría absoluta, el oficialismo confía en alcanzar un consenso con sectores conservadores. Por su parte, la oposición de izquierda ha criticado la medida calificándola de paternalismo digital, mientras se coordina la compatibilidad de la norma con el reglamento de servicios digitales de la Unión Europea. (NP-Gemini-Cooperativa EFE)





