La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, defendió este domingo el proceso de diálogo impulsado por su gestión para dirimir las controversias internas del país. Durante un encuentro con trabajadores petroleros en Puerto La Cruz, la funcionaria enfatizó la necesidad de resolver las diferencias políticas sin intervención extranjera, exigiendo el cese de las directrices provenientes de la administración estadounidense sobre los actores políticos locales.
Rodríguez manifestó que la discusión democrática es bienvenida siempre que se realice en un marco de respeto, aunque advirtió que quienes busquen perjudicar a la nación deben ser excluidos de la vida pública. En su discurso, cuestionó duramente a los sectores que han respaldado acciones militares externas contra el pueblo venezolano, asegurando que tales posturas atentan contra la dignidad y el gentilicio del país suramericano.
La mandataria interina ratificó su propuesta de un «verdadero diálogo» que involucre tanto a aliados como a opositores, tarea que delegó formalmente en el presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez. El objetivo de esta convocatoria es alcanzar acuerdos concretos e inmediatos de carácter estrictamente nacional, rechazando cualquier imposición de agendas desde capitales como Washington, Bogotá o Madrid.
Estas declaraciones se producen en un contexto de alta tensión diplomática, tras las críticas de Rodríguez a la líder opositora María Corina Machado por su reciente encuentro con el presidente Donald Trump. Mientras el gobierno estadounidense mantiene una postura vigilante sobre el rumbo de la transición en Venezuela, la administración de Rodríguez intenta consolidar un espacio de negociación interna que garantice la estabilidad política del país. (NP-Gemini-Emol-EFE)





