El Gobierno de Ecuador anunció la aplicación de una «tasa de seguridad» del 30% a todas las importaciones provenientes de Colombia a partir del próximo 1 de febrero. El Presidente Daniel Noboa justificó la medida acusando una falta de reciprocidad y acciones firmes por parte de Bogotá en la lucha contra el narcotráfico y la minería ilegal en la zona fronteriza. Noboa destacó que, a pesar de mantener un déficit comercial anual superior a los 1.000 millones de dólares con su vecino, los militares ecuatorianos enfrentan al crimen organizado sin la cooperación necesaria del lado colombiano.
En represalia, Colombia respondió con un gravamen idéntico del 30% sobre 20 productos ecuatorianos, cuyas importaciones alcanzan los 250 millones de dólares anuales. La ministra de Comercio colombiana, Diana Marcela Morales, calificó la acción como un instrumento transitorio para restablecer el equilibrio comercial ante la decisión unilateral de Quito. Mientras tanto, el ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, tildó la postura ecuatoriana como una «agresión económica» que vulnera la integración regional.
DEFENSA DE BOGOTÁ Y CIFRAS DEL NARCOTRÁFICO
El mandatario colombiano, Gustavo Petro, rechazó las acusaciones de inacción asegurando que sus fuerzas han incautado más de 200 toneladas de cocaína y recuperado centenares de fusiles en la frontera común. Petro defendió que la colaboración militar entre ambas naciones es estrecha y propuso la creación de un tratado americano para prohibir e incautar insumos de fentanilo en el Pacífico. Asimismo, solicitó la entrega de Oscar Alcántara, alias «El Mosco», detenido en Ecuador y vinculado al asesinato del senador Miguel Uribe Turbay.
La tensión se sustenta en una realidad fronteriza crítica, donde grupos como los Comandos de la Frontera —disidentes de las FARC— son señalados por el asesinato de 11 militares ecuatorianos en mayo pasado. Durante el año 2025, Ecuador decomisó 214,53 toneladas de droga, una cifra significativa aunque menor al récord de 294,61 toneladas registrado en 2024. Debido a este escenario, Quito mantiene restringidos los pasos fronterizos bajo criterios de seguridad nacional para frenar el flujo de cocaína hacia mercados internacionales. (NP-Gemini-Cooperativa-EFE)





