El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, encendió las redes sociales al compartir una imagen manipulada de su biografía en Wikipedia, donde se le identificaba como «presidente interino de Venezuela» a partir de enero de 2026. Aunque la plataforma oficial no registró cambios y el mandatario republicano suele utilizar este tipo de contenido generado por inteligencia artificial para generar controversia, la publicación subraya su discurso de control sobre el país caribeño tras la reciente captura de Nicolás Maduro. En la misma línea, Trump apoyó la idea satírica de que el secretario de Estado, Marco Rubio, sea el próximo líder de Cuba, comentando que la propuesta le parecía adecuada.
PRESIÓN SOBRE LA ADMINISTRACIÓN DE RODRÍGUEZ
Durante declaraciones a bordo del Air Force One, el mandatario estadounidense confirmó su intención de visitar Venezuela para reunirse con la presidenta encargada, Delcy Rodríguez. Sin embargo, el tono diplomático estuvo acompañado de una fuerte advertencia: Trump aseguró que Rodríguez podría enfrentar un destino «peor que el de Maduro» si no colabora plenamente con los intereses de Washington. La administración estadounidense busca una reestructuración profunda del país alineada con sus políticas, advirtiendo que la paciencia de la Casa Blanca tiene límites respecto a la nueva dirigencia venezolana.
ACUERDO PETROLERO Y SITUACIÓN DE MADURO
En el ámbito económico, Trump anunció que Estados Unidos recibirá entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo venezolano, cargamento que ya estaría en tránsito. El mandatario detalló que estos recursos, valorados en miles de millones de dólares, serán comercializados bajo control de Washington para supuestamente beneficiar a ambos pueblos. Respecto a Nicolás Maduro, quien permanece recluido en una prisión federal de Brooklyn, el presidente afirmó que el caso por narcoterrorismo es «infalible». Según Trump, el exlíder chavista se rindió voluntariamente al verse cercado por la operación militar estadounidense ejecutada el pasado 3 de enero.
REACCIÓN DE CUBA Y TENSIÓN REGIONAL
Las declaraciones de Trump no solo han resonado en Caracas, sino también en La Habana. El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, respondió con firmeza asegurando que Cuba es una nación soberana que no acepta dictados extranjeros y que se defenderá «hasta la última gota de sangre». La advertencia de Trump sobre el corte total de suministros de petróleo y dinero hacia la isla ha elevado la tensión en el Caribe, consolidando un escenario donde Estados Unidos busca desmantelar las alianzas de izquierda en la región mediante una combinación de presión económica y exhibición de fuerza militar. (NP-Gemini-Emol-EFE)





