El presidente Daniel Noboa declaró el estado de excepción en nueve provincias de Ecuador tras un incremento crítico en la tasa de homicidios. La medida busca frenar el avance de las bandas de narcotráfico que operan en el país. El decreto presidencial responde a una situación calificada como de grave conmoción interna.
RÉCORD HISTÓRICO DE HOMICIDIOS EN EL PAÍS
Ecuador cerró el año 2025 con una cifra alarmante que supera las 8.300 muertes violentas reportadas hasta noviembre. Expertos proyectan que la tasa de criminalidad alcanzará los 52 homicidios por cada 100.000 habitantes. Estos datos posicionan a la nación como la más violenta de toda Latinoamérica en el presente ciclo.
La restricción tendrá una vigencia de 60 días y afectará principalmente a las provincias costeras, donde se concentra la mayor actividad delictiva. Entre las zonas intervenidas destacan Guayas, Manabí, Esmeraldas y la capitalina Pichincha. En estas áreas, la fuerza pública tendrá facultades especiales para combatir a las estructuras criminales.
NUEVAS FACULTADES PARA LA FUERZA PÚBLICA
Bajo este régimen, los agentes podrán realizar allanamientos inmediatos ante la sospecha de ocultamiento de armas, explosivos o integrantes de bandas. El objetivo es desarticular los grupos armados que utilizan a Ecuador como puerto de salida para la cocaína hacia Europa y Estados Unidos. La mayoría de los crímenes recientes se focalizaron en la provincia de Guayas.
GUERRA ABIERTA CONTRA EL NARCOTRÁFICO
El gobierno ratificó su postura de combate frontal contra las organizaciones vinculadas a carteles internacionales. La ubicación estratégica de la nación ha intensificado la disputa sangrienta por el control de las rutas de exportación de droga. El estado de excepción es la herramienta clave del Ejecutivo para recuperar el control territorial en las zonas críticas. (NP-Gemini-DW)





