El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su homólogo ucraniano, Volodímir Zelenski, sostuvieron este domingo una reunión clave de casi tres horas en Mar-a-Lago, tras la cual aseguraron que un plan de paz para poner fin a la guerra está próximo a concretarse. Según el mandatario estadounidense, el consenso sobre la hoja de ruta alcanza ya un 95%, pese a que aún persisten «puntos espinosos» sobre el estatus territorial del Donbás.
Zelenski, por su parte, confirmó que existe un acuerdo mayoritario sobre un plan de 20 puntos y anunció que los equipos técnicos se reunirán en las próximas semanas para finalizar los detalles. Este avance se produce en paralelo a una serie de gestiones diplomáticas que incluyeron llamadas de Trump con el presidente ruso, Vladímir Putin, y con diversos líderes europeos durante la misma jornada.
LOS PILARES DEL PLAN DE PAZ Y EL DESAFÍO TERRITORIAL
La propuesta de 20 puntos, que busca establecer una hoja de ruta definitiva, contempla garantías de seguridad para Ucrania similares a las de la OTAN y un pacto de no agresión. No obstante, la situación de las zonas ocupadas sigue siendo el principal obstáculo:
Seguridad: Compromisos de defensa por parte de EE. UU.
Propuestas Territoriales: Kiev baraja congelar la línea del frente actual o establecer una zona desmilitarizada en sectores estratégicos de Donetsk.
Referéndum: Zelenski planteó la posibilidad de someter el documento de paz a una consulta popular simultánea con las elecciones.
PREPARATIVOS ELECTORALES BAJO PRESIÓN
En un giro político significativo, el gobierno ucraniano ha comenzado a discutir formalmente la organización de elecciones presidenciales, una medida que inicialmente era rechazada por la legislación de guerra. Esta apertura responde a la insistencia de Trump y busca neutralizar los cuestionamientos sobre la legitimidad del Ejecutivo en Kiev ante Moscú y Washington.
Un grupo de trabajo multipartidista ya analiza los obstáculos legales y organizativos para llevar a cabo los comicios. De concretarse, este proceso electoral marcaría el inicio de una nueva etapa institucional para Ucrania en el marco del eventual cese de hostilidades. (NP-Gemini-Emol-EFE)





