
Ha partido el gran artista chileno Julio Zegers Landa, a los 81 años de edad. Con una brillante trayectoria como músico y cantautor fue autor de temas emblemáticos como “Canción a Magdalena” y “Los Pasajeros”, con las cuales fue el ganador del Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar en dos oportunidades, en 1970 y 1973, hito único en la historia del certamen.
Fue reconocido el 2022 por la Sociedad de Autores e Intérpretes Musicales como una “Figura Fundamental de la Música Chilena”. También recibió el Premio Altazor de las Artes Nacionales (2007).
Al momento de su deceso, en la jornada de este domingo, la Municipalidad de El Monte divulgó la noticia a través de una publicación en su cuenta de Instagram, señalando que “con profundo dolor despedimos al destacado músico montino Julio Zegers Landa, arquitecto, publicista, compositor y cantautor ligado al movimiento del ‘canto nuevo’ en las décadas de 1960 y 1970”.
Esta referencia al “canto nuevo” fue repetida por diversos medios de comunicación. Pero no es verdad.
El escritor y músico chileno Cristián Rosemary, que mantuvo una amistosa relación con Julio Zegers, con el que pudo compartir un día antes de su fallecimiento, escribió en sus redes sociales: “Se ha dicho erróneamente que Julio fue una figura del Canto Nuevo Chileno. No es cierto. Julio fue mucho más que eso. Y el Canto Nuevo se desarrolló solamente en los años ochenta. Antes de 1973, existía la Nueva Canción Chilena, pero Julio Zegers, fiel a su vocación musical, estética y social independiente y sin etiquetas, solamente coincidió con la época de la Nueva Ola, la Nueva Canción y el Canto Nuevo”.
En efecto, el canto nuevo fue un movimiento musical nacido en Chile a mediados de los 70. Fue la primera respuesta musical surgida en Chile a la represión cultural y general ejercida por la dictadura de Augusto Pinochet. Como se ha indicado, los más emblemáticos temas de Zeger, “Canción a Magdalena” y “Los Pasajeros”, se conocieron en 1970 y 1973. En ese período tuvo amistad con Víctor Jara, figura clave de la “Nueva Canción Chilena”.
Otra cosa es que en los años 80 Julio Zegers hubiera mantenido cercanas relaciones con el Canto Nuevo, concediendo entrevistas para la emblemática revista cultural “La Bicicleta” o presentándose en el muy recordado “Café del Cerro”. Una de sus últimas presentaciones, de hecho, fue en un tributo a ese espacio, realizado en septiembre del 2014 en el Centro de la Ciudadanía Montecarmelo. En esa oportunidad, compartió escenario con Eduardo Gatti, un músico con el que siempre se le asoció.
Una evidencia reciente de su amistad con figuras de ese movimiento fue el 2000 cuando en la Quinta Vergara interpretó la “Canción a Magdalena” con el grupo “Santiago del Nuevo Extremo”, protagonistas fundamentales del Canto Nuevo.
Cristián Rosemary se refirió a otro mito de la trayectoria de Zegers: “Siendo ´Los Pasajeros’ un hito de la música popular chilena, ha habido muchas teorías respecto a su significado. En uno de sus libros, Jorge Baradit escribió hace poco que ‘los cuatro jinetes que la salen a esperar’ eran los cuatro miembros de la Junta Militar que dio el golpe de Estado. Le conté en su momento a Julio de esta interpretación, pero él la desmintió”, diciendo que “solo había querido hacer una alusión al Apocalipsis”. El día antes de su deceso, volvieron a hablar del tema. “Con justa razón, su esposa sugirió que en ‘Los Pasajeros’ había una especie de premonición de lo que sucedería en el país”, en septiembre de 1973, año en que el tema se impuso en el Festival de Viña.
Rosemary comentó que “Julio Zegers era católico, pero creo que era a la vez un gran humanista, con un gran sentido social”. También tenía convicciones verdes y ecologistas. En aquella conversación del sábado, “me habló de una canción sobre el medio ambiente que estaba escribiendo. Incluso me recitó unos versos que, por desgracia, no podría reproducir”.
Uno de los motores de “La Bicicleta”, Álvaro Gody, escribió en sus redes sociales: “Me acabo de enterar del fallecimiento de Julio Zegers, uno de los compositores que considero más importantes de nuestro país y sin duda, uno de los más queridos. Cultivó un estilo único con canciones bellas y de alta calidad, como Canción a Magdalena o Los Pasajeros, entre tantas. Sencillo, tranquilo y quitado de bulla. Una vez logré entrevistarlo junto a Eduardo Gatti en mi casa. Me parecía que ambos tenían muchas cosas en común. Más allá que ganara dos veces el festival de Viña, su estilo y su impronta marcó a buena parte de la generación de su época”.
Santiago, 22 de diciembre de 2025.
Crónica Digital.




