Un nuevo y masivo ataque ruso se registró la noche de este sábado en Ucrania, afectando principalmente la capital, Kiev, y sus alrededores, dejando a más de 600.000 hogares sin suministro eléctrico.
El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, denunció el bombardeo en redes sociales, confirmando que Rusia lanzó cerca de 36 misiles y casi 600 drones contra la infraestructura energética e instalaciones civiles. Zelenski reportó que el siniestro dejó tres personas muertas y decenas de heridos, con graves daños e incendios en edificios residenciales.
El mandatario ucraniano hizo un llamado urgente a la comunidad internacional. Primero, instó a trabajar sin descanso para asegurar suficientes misiles para los sistemas de defensa aérea de Ucrania. Luego, urgió a Europa a tomar una decisión sobre los activos rusos congelados si Moscú persiste en sus ataques. Finalmente, destacó la necesidad de discutir con todos los socios los pasos necesarios para poner fin a la guerra.
Este reciente ataque ocurre en un momento sensible, en medio de la negociación sobre el fin del conflicto, ya que el enviado especial del Presidente estadounidense, Steve Witkoff, tiene programada una visita a Moscú la próxima semana. (NP-Gemini-La Tercera EFE)




