un libro que recoge los saberes y la resistencia de las comunidades de La Boca de Rapel – Al servicio de la verdad
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un libro que recoge los saberes y la resistencia de las comunidades de La Boca de Rapel – Al servicio de la verdad


un libro que recoge los saberes y la resistencia de las comunidades de La Boca de Rapel – Al servicio de la verdad

El recién publicado libro “Memorias del Mar. Saberes y conocimientos de las comunidades que habitan el estuario de La Boca del Rapel” es una contribución de norme valor para ensanchar el conocimiento de los territorios y comunidades que pueblan Chile. En su elaboración participaron una académica de la Geografía (Valeria León Delgado) y otra de la Ciencia Política (como Monserrat Candía Rocha, que además es Seremi de Agricultura de la Región Metropolitana), contando con la colaboración directa de las comunidades.

El libro es el fruto de una investigación realizada entre 2018 y 2021 por las autoras, a partir del estudio geográfico y entrevistas a las familias ligadas a la pesca artesanal y la recolección de algas en La Boca. Busca preservar y difundir los conocimientos tradicionales de las comunidades que han habitado este territorio por generaciones, visibilizando su vínculo con el mar, su ecosistema y sus formas de vida sustentables. A través de relatos, experiencias y reflexiones, pone en valor el patrimonio cultural que rodea al estuario y desembocadura del río Rapel.

Se trata de una publicación concebida como una “memoria del territorio” de la Boca del Rapel (en la comuna de Navidad, en la Región de O’Higgins), que trasciende lo descriptivo, aportando una caracterización físico-geográfica y una valoración ecosistémica del espacio.

LOS CONTENIDOS

Su objetivo principal es poner en valor y recoger los saberes ancestrales y conocimientos que han sido transmitidos por las comunidades que habitan este estuario, centrándose en los relatos de resistencia y cuidado del territorio. En “Memorias del Mar” se hace visible la estrecha relación de las personas con su entorno marítimo y costero.

Se trata de un trabajo necesario, pues surge en un contexto donde el estuario de la Boca del Rapel, al igual que muchas zonas costeras chilenas, enfrenta presiones significativas debido a actividades extractivas, desarrollo inmobiliario y el impacto del cambio climático.

La obra aborda la necesidad de generar una «memoria del territorio» como herramienta de defensa y gestión. Reconoce que, tradicionalmente, la planificación y la conservación se han basado en conocimientos técnicos y científicos que suelen ignorar la experiencia acumulada de las personas y comunidades que han vivido y cuidado el territorio por generaciones.

Al recoger relatos de “resistencia”, el libro se posiciona como un instrumento de apoyo a las comunidades. Su publicación es entonces un acto que legitima la lucha de los habitantes por el cuidado del territorio, ofreciendo una base de conocimiento sólido (geográfico y social) para respaldar sus demandas y su derecho a participar en las decisiones que afectan su entorno.

Su principal valor reside en la combinación de perspectivas. En términos de una perspectiva, socio–ecosistémica, ofrece una detallada caracterización físico–geográfica y una valoración ecosistémica del estuario de la Boca del Rapel, entendiendo la complejidad del ecosistema y su interacción con los habitantes.

También desarrolla un enfoque etnográfica y de saberes colectivos. El corazón de la obra es la recopilación de los conocimientos y relatos de vida de las comunidades locales. Pone en primer plano y en valor las voces que históricamente han sido marginadas, centrándose en las prácticas de resistencia y los métodos ancestrales de cuidado del territorio.

Se subraya una perspectiva de justicia e inclusión, al elevar la experiencia de los pescadores artesanales, recolectores y vecinos a la categoría de “saberes”, que incluyen aspectos como la identificación de especies, patrones climáticos locales, técnicas de manejo sustentable de recursos e historia oral de los cambios y desastres en el estuario.

La combinación de perspectivas permite que el análisis no se quede solamente en el paisaje (Geografía Física), sino que integre la dinámica social, política y el valor ecosistémico. El territorio es una construcción social y ecológica indisoluble, donde el mar es un espacio vivido y no solo un recurso.

El concepto de resistencia abarca la resistencia cultural, la persistencia en mantener las prácticas y modos de vida ligados al estuario frente a la modernización y presión económica, y la resistencia al olvido, como un acto de registrar las memorias y conocimientos como una resistencia a la homogenización y a la invisibilización de la historia local.

Se enfoca en la ética del cuidado, una perspectiva que coloca en el centro la relación con el medio ambiente. Estos relatos muestran cómo las comunidades han ejercido la custodia del territorio no por imposición legal, sino por un modelo de vida basado en la reciprocidad y la pertenencia, a diferencia del modelo extractivista, que ve el mar y la tierra solo como bienes transables.

LA PRESENTACION

La obra fue recientemente presentada en la Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación (UMCE), con un panel en que participaron las autoras del libro, junto a Premio Nacional de Geografía Ximena Valdés Subercaseaux. Además, dentro del público asistente se encontraba Sonia Reyes Packe, Seremi de Medio Ambiente de la Región Metropolitana.

Dentro de su rol de Seremi de Agricultura, Monserrat Candia profundizó en las presiones que enfrentan los territorios costeros y rurales, especialmente en torno al uso del agua. “Hay alta intervención, en término de lo que es la agroindustria, monocultivo o matorral en el sector de la Quinta Región. Pero en el sector de la de la Sexta Región hay comunidad. Se piensa con respecto a la cantidad de agua. ¿Para quién es el agua que están en Río Rapel? ¿Es para que disfruten de los deportes acuáticos? Porque cuando se cierran las compuertas, el río baja agua abajo. ¿Y quiénes se ven afectadas/os con este desequilibrio? Es la misma comunidad de pescadores, de mujeres. Estas variaciones en el caudal del río hacen que las actividades que están alrededor se vean mucho más presionadas y fragilizadas, en términos ambientales”.

Durante la presentación, las autoras relatan la labor realizada en la comunidad de Navidad. Como explicó Valeria León, hicieron “un trabajo de campo en este lugar y recorrimos un montón de localidades en Navidad”, acumulando relatos y experiencias del estuario. A partir de ese proceso, primero surgió el microdocumental “Imaginarios Estuariales”, que describen como “nuestra precuela de Memorias del Mar”.

Ximena Valdés, geógrafa y Premio Nacional de Geografía del 2023, comentó el libro, al que definió como: “un ejercicio de restitución”, en el que se busca “devolver a hombres y mujeres lo que las autoras lograron urdir textualmente con los conocimientos aplicados por ellas y ellos, por su habla, sus fotografías”. Según Ximena, este tipo de trabajo forma parte de la responsabilidad de las ciencias sociales de “poner sus conocimientos y análisis a la disposición de públicos que van más allá de sus círculos académicos habituales”, para que sean las comunidades quienes puedan apropiarse de esos conocimientos y usarlos “en sus proyectos políticos”, situando así la publicación del libro del lado opuesto del “extractivismo comunitario relativamente habitual en nuestro medio”.

En efecto, “Memorias del Mar” es más que un simple estudio académico. Es un “acto de justicia epistémica” y una herramienta para la conciencia territorial y ambiental, celebrando la profunda conexión entre el ser humano y el mar a través de la memoria colectiva.

Aunque es un texto que surge de la investigación, ha sido diseñado para instalarse como un libro amigable, ameno y fácil de leer. La forma en que se estructuran los contenidos y se recogen los relatos permite que el lector, aun sin ser especialista, se conecte con la historia y la geografía del lugar desde una perspectiva humana y respetuosa.

La importancia de “Memorias del Mar” radica en que es un aporte como un documento de empoderamiento que dota a las comunidades de la Boca del Rapel de una herramienta de conocimiento científico y socialmente validado. En este sentido, el libro impulsa un cambio de paradigma: descentralizar el conocimiento y fomentar una ciudadanía más consciente y comprometida con su entorno natural y social.

Imágenes: Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación y Museo de Historia Natural de Valparaíso.

Por Víctor Osorio. El autor es periodista.

Santiago, 28 de noviembre de 2025.

Crónica Digital.

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