El Gobierno de El Salvador ha anunciado la conmemoración de 1,000 días sin homicidios en el país, un hito que, según el presidente Nayib Bukele, es el resultado directo de sus políticas de seguridad. A través de un mensaje en la red social X, el presidente Bukele reflexionó sobre el logro, destacando que «en lugar de discursos, lo mejor es que hoy reflexionemos sobre lo que nuestro país ha vivido y sobre todas las fuerzas que intentaron impedir que llegáramos hasta aquí.»
El ministro de Seguridad y Justicia, Gustavo Villatoro, reforzó la declaración, señalando que este «es un logro que ningún otro gobierno pudo siquiera imaginar» y lo atribuyó a estrategias clave como el Plan Control Territorial, la Guerra contra Pandillas y el Régimen de Excepción. Villatoro afirmó que «los resultados hablan por sí solos», en referencia a las 89,000 detenciones realizadas desde que se implementó el régimen el 27 de marzo de 2022.
CRITICAS DE ONG
A pesar de las celebraciones oficiales, la noticia ha generado debate y ha sido cuestionada por organizaciones de derechos humanos. La Organización de Mujeres Salvadoreñas por la Paz (Ormusa) ha documentado al menos 14 feminicidios en lo que va del año, lo que plantea interrogantes sobre la afirmación de un país completamente libre de homicidios.
El régimen de excepción, extendido por 42ª vez por la Asamblea Legislativa, continúa siendo un punto de fricción. Organizaciones nacionales e internacionales de defensa de los derechos humanos han criticado severamente esta medida, que suspende derechos fundamentales como el derecho a la defensa, el plazo de detención y la inviolabilidad de las telecomunicaciones. Estas críticas sugieren que el éxito en la reducción de la criminalidad podría estar ligado a un costo significativo en libertades civiles. (NP-Gemini-La Tercera Europa Press)